jueves, 22 de febrero de 2018

El neoliberalismo y las multinacionales destruyen el planeta

Por Diego Olivera Evia:
La sociedad  en una crisis de valores y una guerra imperial

La realidad de un modelo capitalista de carácter neoliberal, ha sembrado una crisis endémica en la sociedad moderna del Siglo XXI, el desarrollo de la trasnacional Monsanto han creado, una crisis en la agricultura y afectado a la ganadería y los ríos, arroyos y hasta los principales afluentes de América Latina, como el Paraná, el rio Uruguay, el Rio de la Plata, entre otros, sufren las consecuencias de los productos químicos, como el Glifosato que además de envenenar la tierra, ha generado enfermedades y deformaciones en seres humanos, siendo los niños los más afectados.



Esta empresas amplían sus ganancias en destruir la naturaleza, como son la plantación de  los arboles transgénicos para abastecer a las papeleras, han creado una devastación y generar realidades desérticas en el Cono Sur Latinoamericano, la misma empresa Monsanto en su alianza con la Bayer, que hoy fabrican medicinas con peligrosos efectos en los seres humanos, creando esterilización, como nuevas enfermedades, recordar sus vínculos con el SIDA, experimentado en África con miles de seres humanos,  y además el largo historial de Monsanto en la creación de químicos, como el  agente naranja, que fue utilizado en Viet Nam, con altos costos de  millones de vidas, como miles de malformaciones, que se siguen generando por los mismos genes.

El capitalismo no repara en los efectos secundarios, para el desarrollo de las trasnacionales, destruye el ecosistema, creando los efectos invernaderos, los conocidos fenómenos naturales como la Niña y el Niño, que de manera manipulada, crea sequias y grandes ciclones, huracanes, que han desbastado naciones, como le paso a Puerto Rico, que luego de una destrucción total, nos ha sido apoyado por EEUU, quien se niega a dar recursos, como la actitud del presidente de la supremacía blanca, llega a esta isla y le tira papel sanitario, esta es la verdadera cara del neoliberalismo, la muerte y la guerra son efectos colaterales, de la muerte por encargo de EEUU y la OTAN.

Esta realidad ha llevado al planta a peligrosos efectos alimentarios, la Organización de Naciones Unidas (ONU), ha sido avasallada por EEUU, en su indiferencia a la situación climática, el mismo Estados Unidos se ha negado a colaborar económicamente con el tema del recalentamiento y la ruptura de la capa de ozono, con peligros para la raza humana, para los especialistas de la ONU y de varias ONG, no hay una actitud de humanismo en la relaciones a nivel global, solo si impone el poder del más fuerte, una sociedad regida multimillonarios, que manejan las grandes trasnacionales, apoyando a los países desarrollados.

La sociedad  en una crisis de valores y una guerra imperial
La sociedad y los pueblos son devastados por guerras imperiales, en nombre de una hipócrita y falsa democracia, sustentada en EEUU y la Unión Europea (UE), son parte de la gran mentira de los sueños de los inmigrantes en Estados Unidos, las consecuencias de la nueva política de Trump, sustentada en una sociedad clasista donde los blancos son privilegiados, creando una verdadera discriminación  con los afro americanos y el desprecio a los latinos, ahora esta guerra fascista se amplía a los pueblos musulmanes, pero sin embargo el Departamento de Estado, apoya a unos falsos musulmanes, que no profesan el Corán, y que decapitan a los cristianos, a los sunitas, a los sirios, en nombre de una falsa apología, el Estado Islámico o Dahes  son creados por los Clinton, y ahora apoyados por el magnate Trump, con su ejército de 30 mil mercenarios, que nos musulmanes, son la cabeza de una nueva guerra imperialista.

Aún recordamos la foto del Ben Laden, con las autoridades de EEUU en su cruzada contra los soviéticos, en Afganistán, pero a la vez apoyaba a los talibanes un grupo de fanáticos  islámicos, que aplican una variedad del Corán, con una visión milenaria y sin la escuela de Mahoma. Pero todos estos movimientos terroristas, son parte de la estrategia de EEUU, para controlar el petróleo del Medio Orienta, tratando de balcanizar a Siria, para apoderarse del petróleo, de la misma manera el opio de los afganos son parte de los negocios, con las drogas, de México y Colombia, una realidad de un mundo sórdido, para una sociedad enferma con es la gringa, donde mueren cientos de estudiantes por jóvenes enfermos, con armas compradas en armerías sin ninguna obstrucción, son una sociedad enferma-

Ahora esta realidad de violencia en el mundos, son parte de la campaña de la Industria Militar de EEUU, que ahora en mano de Trump, se han vuelto vendedores de armas, como proveedores a países como Israel, Arabia Saudita, a la vez armar a los terroristas en el mundo y amenazar a todas la naciones del planeta, obligándolos a cumplir sus amenazas, o recibirán sanciones como a Venezuela, Rusia, China, entre otros, y darle el beneplácito a los gobiernos que se arrastran ante el poder imperial, para conseguir dádivas y cubrir a corruptos al costo, de aplicar las políticas del FMI y el Banco Mundial (BM).

Esta es la realidad de una sociedad humana, que vive en la miseria, que son explotados y que no pueden lograr una sociedad de iguales, ahora en Libia se venden a los libios como esclavos, se muere en el mediterráneo niños, mujeres, producto de las mafias de traficantes, ni la ONU puede detener estas barbaries y sin embargo disfrutan EEUU y la UE de la muertes y las guerras de exterminio, solo con el objetivo de amasar fortunas y engordar las fortunas, al menor costo que son la vidas humanas.

diegojolivera@gmail.com

Comprender para transformar


Por Julio A. Louis:

Al iniciarse el 2018 -que se presenta complicado en el plano internacional, regional y nacional- basándonos en el materialismo histórico que enseña la constante inter acción entre lo general y lo particular, y desde los objetivos de los trabajadores y del pueblo explotado, es dable observar una perspectiva internacional a mediano plazo favorable y otra regional, a corto plazo, desfavorable, influyente para Uruguay. En síntesis, importa una valoración internacional, regional y nacional, con el fin no sólo de comprender, sino de transformar la sociedad.  


Un tablero geopolítico internacional favorable 

Resalta la proyección de China, “pateando el tablero” económico y geopolítico mundial, a través de las construcciones que ha impulsado, en particular la “Ruta de la Seda” y la creación del BAII (Banco Asiático de Inversión en Infraestructura), que altera los acuerdos de la pos guerra de Bretton Woods y compite con los organismos controlados por EE.UU. como el Banco Mundial y el F.M.I.  No obstante en el Uruguay, las diversas instituciones y medios de prensa -salvo excepciones- y el gobierno, no se han dado por enterados que socios  tradicionales de EE.UU., tales como el Reino Unido, Francia, Alemania, Brasil, Corea del Sur o Israel, han adherido al BAII. Tan ansiosos por cualquier acuerdo de “libre comercio” el gobierno y su canciller no se han pronunciado, lo que es una forma de seguir fieles a la orientación de los organismos bajo la égida de Estados Unidos.    

En este siglo China ha pasado o pasará -según diversas opiniones- a ser primera potencia mundial, relegando a EE.UU., que presiona y amedrenta sin la fuerza del pasado para que nadie escape a su control, como sucede en Venezuela. Si no somos capaces de apreciarlo, estamos -en términos futbolísticos- en off-side.

¿China será otra potencia capitalista e imperialista, o como sostienen su Partido Comunista y su gobierno, está en una fase inicial del socialismo, en la que permanecerá a lo largo del siglo?  Es un tema que iremos abordando. De todas formas, el desarrollo de China perjudica a los custodios yanquis del “patio trasero”, abriendo mejores posibilidades para nuestros pueblos. Por de pronto, China cercada por bases de EEUU, no tiene una sola base propia fuera de su territorio.

Un duro giro reaccionario y pro yanqui regional

En un somero e incompleto recordatorio indicamos que en Honduras tras una grosera violación de la constitución y más grosero fraude electoral, un candidato centrista fue despojado de la victoria por Juan Hernández, quién mantendrá la total sujeción a Estados Unidos, poseedor hasta de una base militar, la de Palmerola, donde se calcula la presencia de quinientos marines .  En Colombia, a pesar de la paz acordada con la guerrilla de las FARC, centenares de presos de éstas, permanecen en prisión. En Perú, un pacto no declarado entre los fujimoristas y el presidente Kuczinsky acentúa el perfil pro yanqui del régimen. En Chile ha vencido Piñera -con una altísima abstención, demostrativa de las  limitaciones de esa democracia liberal. Antes venció Macri en Argentina, quien empieza a desmantelar los relativos avances para el pueblo de los gobiernos kirchneristas. Dejemos por el momento a Venezuela y Bolivia bajo la lupa agresiva de la reacción, o la confusa situación de Ecuador. En Brasil el autoritarismo judicial que responde a los intereses de las trasnacionales y las fuerzas reaccionarias, cierra el paso a la reelección de Lula, que  había mejorado las condiciones de vida del pueblo, el  que ya sufre  los planes “austeros” dictados por el gran capital internacional. El “abrazo del oso” se cierne sobre Uruguay.  

Uruguay: presente y futuro inmediato    

“Los objetivos centrales de cualquier gobierno que se precie de izquierda deberían tener relación con el desarrollo inclusivo con justicia social, la redistribución y des concentración de la riqueza y del ingreso, la independencia económica del exterior y del poder de unos pocos, todo ello enmarcado en el cambio social, en el de las estructuras productivas y en un Estado necesariamente fuerte, con participación activa en la vida económica.” Sin embargo en Uruguay “se ha acentuado la dependencia económica del capital externo, no se ha intentado modificar  las estructuras productivas, tenemos más concentración y extranjerización de la tierra, las políticas tienen como centro medular la inversión extranjera directa, básicamente extractivita, y recogen los fracasados esquemas neoliberales en materia fiscal, de precios, de ingresos, de comercio exterior y de desregulación estatal.  Tampoco ha mejorado la distribución del ingreso pese a condiciones externas muy propicias...”        

El desarrollo de la lucha de clases

Con un Frente Amplio anodino, trabado por las contradicciones internas, una oposición de derechas que también se desangra en luchas internas, pero intenta “un programa común” (reclamo de Larrañaga) o un “polo socialdemócrata” (reclamo de Mieres)  y una  izquierda alternativa (Unidad Popular) incapaz de batallar en las organizaciones de masas, obsesionada por partirlas -tal el engendro de largo  nombre y corta presencia de gente para dividir al PIT-CNT-, la lucha de clases se polariza entre el PIT-CNT y otras organizaciones populares tales como FEUU, ONAJPU, FUCVAM, y del otro lado, parecería ser por “Un solo Uruguay”, un movimiento poli clasista que intenta nuclear a la oposición al gobierno con propuestas confusas, pero orientadas “contra el Estado” y las conquistas modestas de los trabajadores y las clases, capas y sectores aliados, con enfoques que parecen semejantes a los gobiernos de los países vecinos.  

¿Por dónde empezar?
  
La coyuntura no es favorable para avanzar. Es que los progresismos se han limitado a “mojarle la oreja” a los grandes propietarios y beneficiarios del sistema, sin la visión de transitar hacia el socialismo. Y parece llegado el momento de la autocrítica, de mover las piezas con otra orientación, en un escenario de lucha de clases aguda que se avecina.  Por ende, es básico gestar conciencia internacionalista, conciencia nuestro-americana (la de la América dependiente), lo que implica fortalecer a los Estados Nacionales para la defensa de los pueblos contra la explotación imperialista. Lo contrario al proceder del gobierno con UPM.

En año preelectoral donde los partidos apuntan a ganar en 2019, la izquierda anti imperialista y socialista, deberá dar prioridad al fortalecimiento de las organizaciones de masas en pos de sus objetivos, a la formación de las nuevas generaciones, y no vivir obsesionada por el gobierno, porque si no hay pueblo bien consciente y movilizado de poco sirve ganar un gobierno, que forzosamente será más acotado que el actual por los organismos financieros internacionales, por los Macri y los Temer, por Fuerzas Armadas reaccionarias y por los medios masivos de comunicación, cuyo propósito es des informar y promover la miopía política de las grandes masas.   

La cuestión a profundizar es si esa izquierda puede existir en el F. A. sin someterse a la disciplina partidaria para conciliar con el sistema, o si es necesario otro paso, en el ocaso del “progresismo”, y gestar otra estructura política. Pero en cualquiera de esos casos, deberá apuntalar tácticamente a las fuerzas y o soluciones menos reaccionarias, sin comprometerse con programas o acciones que no sean las suyas, como se ha hecho en Chile y en Perú.   

jlui@vera.com.uy

Colombia: A diez años de la masacre de Sucumbió, Ecuador y el conflicto con Venezuela.


Por Tony  López  R. :

El próximo  1 de marzo se cumplirán 10 años de la masacre de Sucumbió en Ecuador, cuando aviones de la  Fuerza Aérea de Estados Unidos al servicio de la CIA, y fuerzas combinadas del ejército y la policía colombiana, dejaron caer a las 12.20 de la madrugada de ese día,  su mortífera carga de horror y muerte sobre el campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, (FARC),  donde pernoctaban unos 40 guerrilleros y varios extranjeros entre ellos tres ciudadanos mexicanos, un australiano, un ecuatoriano y dos italianos, que se encontraban de visita y cuyo objetivo sostener un encuentro con el comandante Raúl Reyes,  miembro del Secretariado de dicha organización guerrillera a cargo de las Relaciones Internacionales, y recibir una propuesta de Paz   que las FARC proponía y  que la  llevarían a un Foro Internacional de la Coordinadora Bolivariana de los Pueblos que se desarrollaba en Quito,  Ecuador,  en esa semana y hacerla llegar al gobierno de Colombia.


El campamento, situado a más de dos kilómetros en profundidad del territorio ecuatoriano, era conocido como el Salón de Protocolo de  las FARC, cuyo objetivo era sostener  encuentros con delegados de fuerzas políticas latinoamericanas y europeas con las cuales las FARC  mantenía relaciones políticas y escogido ese lugar, con el propósito de no someterlos al peligro,  de penetrar en territorio colombiano.

Los resultados arrojaron la muerte de 25 personas entre ellos, 2 mexicanos y un ecuatoriano, masacrados por los misiles que impactaron directamente en dicho campamento y luego de la macabra obra la continuó desarrollando con el desembarco en territorio ecuatoriano de  fuerzas combinadas del ejército y policía, pues algunos heridos como el caso de Raúl Reyes, fue capturado vivo y luego rematado, prueba de ese crimen lo tienen los dirigentes de las FARC y testigo las  guerrilleras y visitantes  que sobrevivieron a la masacre.

La grave violación del derecho internacional, el ataque alevoso, con nocturnidad e indefensión de las víctimas,  lo tipifica como un delito de crimen de guerra  y  de lesa humanidad,  así como la violación de la frontera y bombardeo en territorio de un país limítrofe, sin la debida coordinación e información al país agredido, se agrava como es conocido públicamente con él engaño del presidente Álvaro Uribe Vélez,  al Jefe  de Estado Rafael Correa, este hecho  provocó una grave y tensa situación entre ambas naciones y la ruptura diplomática con Colombia  de Ecuador, Venezuela y Nicaragua.

Los gobiernos de  Estados Unidos y Colombia, al violar la Carta de las Naciones Unidas, y los tratados internacionales sobre hechos de guerra, deben rendir cuenta por este horroroso y vandálico episodio, que aún mantiene   heridas abiertas,  sin que la Justicia Internacional y sobre todo la ecuatoriana, exija juzgamiento, reparación a las víctimas y perdón de los culpables por la humillación a que fue sometido el estado y pueblo ecuatoriano.

Mirado en este espejo y con gran preocupación observamos cómo el gobierno de Estado Unidos, con el apoyo del llamado Grupo de Lima, y el empleado del Departamento de Estado, a cargo de la OEA  Luis Almagro, han preparado la nueva aventura guerrerista y en ejecución del plan intervencionista en la República Bolivariana de Venezuela, a cuyo servicio utiliza el arsenal mediático de Estado Unidos y América Latina y en Europa  especialmente   el diario El País de España, el que publica en el día de hoy 19 de febrero,  una noticia, que nos motivó a recordar en los párrafo arriba mencionado  la masacre de Sucumbió.

En su edición de hoy, el diario El País, caracterizado enemigo del gobierno venezolano, señala que Colombia redobló la lucha contra el Ejército de Liberación Nacional, luego que el “grupo insurgente volvió en enero al conflicto armado” y que por lo tanto  “el Gobierno de Juan Manuel Santos, decidió suspender la mesa de diálogo instalada en Quito Ecuador” dicho en está forma obviamente la insurgencia es la culpable y son los que vuelven al conflicto armado, el Gobierno la víctima y no le queda otra que suspender los diálogos. Para el lector el ELN son los malos. Pero luego de grandes especulaciones sin mostrar ninguna prueba y solo fuentes de las poco creíbles Fuerzas Militares colombianas, abundan las acciones armadas supuestamente del ELN y como dato curioso una de ellas contra una unidad de policía en Barranquilla,  acciones más bien ejecutadas por elementos altamente profesionales y no de una organización cuya práctica de guerra es en la zona rural y no en zonas urbanas.

Pero lo peligroso de este artículo está en la referencia siguiente “el país andino ha intensificado su ofensiva, pero un factor lo complica: Venezuela. Los cabecillas de la guerrilla no solo se refugian al otro lado de la frontera, sobre todo las de los departamentos de Norte de Santander y Arauca, sino que desde allí planean y ordenan ataques en territorio colombiano, según el Gobierno, dificultando así su localización y persecución”.  Refiere el artículo de El País, que hubo llamadas entre los dos Ministros de Defensa de ambos países y que se reunirán en breve para discutir el tema fronterizo y las acusaciones de ambas partes sobre las violaciones a sus territorios.

Lo que es cierto que en la frontera colombo venezolana operan desde hace más de 30 años fuerzas insurgentes del ELN, de las FARC y del EPL en el Perijá, Catatumbo, o sea desde Arauca hasta Cúcuta, pero en los últimos 15 o 20 años las Fuerzas Militares Colombianas, desplegaron en esa frontera, más de 40,000 mil efectivos, para combatir a unos 20 frente guerrilleros de FARC, ELN y EPL, sin mayores resultados, el tema estaba centrado y el objetivo fundamental era y ha sido siempre Venezuela. La prueba está que cuando en entre el 2003 al 2008 se desarrolló la Operación Patriota y el Plan Consolidación, las Fuerzas Militares con el pleno asesoramiento y participación del Comando Sur, desplegaron solamente a 18 mil efectivos, desde los departamento de Guaviare,  Caquetá,  Meta, Putumayo y Nariño  donde se sabía la existencia de los poderosos bloques Oriental y Sur con   unos  45 frentes guerrillero y el establecimiento del Estado Mayor Central y su jefe el comandante Manuel Marulanda Vélez.

Desde aquella época el objetivo era Venezuela, solo la coyuntura política y diplomática en la región  de ese momento no les favorecía, ahora  tampoco resultaría exitosa una aventura, hay una importante  división en los países latinoamericanos y caribeños y no es seguro que tampoco tengan el apoyo de todos los que integran el Grupo de Lima,  Estados Unidos atiza la guerra, pero sabe que una intervención directa puede tener consecuencias muy graves en el plano internacional y económico  con China, Rusia y otros países en Europa. La Casa Blanca  apunta más a desestabilizar internamente al gobierno de Maduro y usar a Colombia para su juego de guerra, pero ojo, puede salirle muy mal al gobierno de Santos Calderón, la crisis económica y  social  interna y el accionar militar de la guerrilla del ELN y los frentes de las FARC que no aceptaron desmovilizare  puede llevarlos a perder el juego. 

Lo que no dice el diario español, es que en esa frontera colombo venezolana, y en buena parte de ella, quienes pelearon y desalojaron algunos frentes del ELN, fue la acción de los paramilitares dirigidos  entre otros por los narco-paramilitares Salvatore Mancuso y Jorge 40, quienes  no solo controlaban  la ruta de la cocaína en la zona,  también el cartel de la Gasolina, el contrabando en La Guajira, que aún se mantiene. Tampoco dicen  que  los paramilitares colombianos formaron grupos de paramilitares venezolanos financiados por grandes terratenientes y ganaderos del Táchira y el Zulia y que hoy están operando actualmente en Venezuela.

Como se sabe en mayo del  2004 fueron detenidos y encarcelados en Venezuela  más de 130 paramilitares colombiano y  la generosa actitud de Chávez a pedido de Uribe los deportó a Colombia donde fueron perdonados.  Estos sujetos tenían un plan,  apoyado por  la oposición venezolana y la mafia cubana de Miami,  se proponían atacar el Palacio de Miraflores y dar muerte al presidente Chávez.

Hoy el ministro de Defensa  colombiano Luis Carlos  Villegas, niega la existencia del accionar paramilitar en Colombia y atribuye el asesinato de más de 50 ex guerrillero y 220 líderes comunales y de izquierda al poco serio argumento de que son  problemas de faldas.

La acusación que públicamente hace hoy el diario El País, en contra del ELN y sugerida sutileza contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro, sin mayores aportes ni pruebas de lo que publica, es un campanazo para que  el ELN no se tome como chivo expiatorio para reeditar una nueva masacre como la de Sucumbió.  Los pueblos y líderes sociales y políticos en nuestra región deben denunciar la traicionera conspiración contra el gobierno y pueblo venezolano y un llamado a que reine la paz como aprobó la II cumbre de la CELAC.
(*)  Periodista, politólogo y analista internacional.
jorgarcia726@gmail.com

Sobre "demócratas" y fariseos


Por Eduardo Contreras:

Digamos desde ya que respetamos, aunque no compartamos en absoluto, las opiniones diversas que puede expresarse respecto de una situación política determinada que sucede en nuestro país o en cualesquier otro lugar. Pero lo que no merece respeto alguno son aquellos juicios emitidos en contra del legítimo gobierno constitucional de Venezuela por sujetos cuyos antecedentes políticos y su propia historia personal, les desautorizan para calificar de demócrata o dictatorial un determinado régimen político.


Porque al haber impulsado, o adherido, o reconocido como autoridad legítima a sangrientos dictadores han perdido autoridad moral y toda legitimidad para quemar lo que adoraron o adorar lo que quemaron. Es que no se puede apoyar primero y repudiar después a regímenes de tal o cual naturaleza. Mucho menos cuando se trata de conceptos y realidades absolutamente antagónicos.
Con un exceso de amplitud pudiera llegar a entenderse que algunos jóvenes de hoy, que no conocieron porque  no  lo vivieron el asedio de la derecha chilena y el gobierno norteamericano en contra del gobierno constitucional y democrático de la Unidad Popular y el Presidente Allende, tal vez no entiendan la génesis real del desabastecimiento en la Venezuela de hoy. Pero quienes lo vivimos sí lo sabemos muy bien. A ellos les recomendaríamos por ejemplo enterarse de  la propia confesión pública de un golpista leyendo el libro “Testigo Privilegiado” de Orlando Saenz.

Así se darían cuenta que las huelgas de los transportistas de esos años, el ocultamiento de mercaderías de los empresarios, con el aplauso de la prensa golpista, todo bajo la generosa batuta de la CIA norteamericana, como ha denunciado el propio Senado de ese país en voluminosos Informes, fue lo que  causaba desabastecimiento y explica porque al día siguiente del golpe del 73 reaparecieron alimentos y remedios en almacenes y farmacias.

Y si se esfuerzan un poquito más y revisan los acuerdos de la Cámara de Diputados de Chile de 22 de agosto de 1973 y la Declaración de la Corte Suprema del mismo año, ambos textos absolutamente ilegales e inconstitucionales, comprobarán como esos aparatos del  Estado, gracias al acuerdo político de los opositores del gobierno del  presidente Allende, habían pasado también a formar parte de los recursos con los que el gobierno de Nixon, la derecha chilena y “El Mercurio” y “La Tercera”, entre otros, aseguraban el  derrocamiento de un  gobierno constitucional.

Lo que no es respetable en absoluto son la conducta y los dichos de los fariseos de nuestros días.
Sin referirnos a su estricto sentido histórico - religioso sino al uso común del concepto, de “fariseo” se caracteriza a una persona cuya conducta  es en general desleal, hipócrita, falsa, traidora, mentirosa, en fin alguien que es un simulador solapado. Que finge ser lo que realmente no es. En política en general y en nuestro país en particular es un hecho de regular existencia encontrarnos con personajes que pretenden aparecer como lo que, a la luz de su propia historia, en rigor no lo son.
Estos últimos días han vuelto a hacer noticia sujetos de tales características. Ha sido a raíz de la violenta ofensiva en contra del gobierno constitucional, legal y popular de Venezuela, la que, como sabemos, es una ofensiva decretada y dirigida por el gobierno norteamericano  con el aplauso y apoyo de muchos de los conocidos de siempre y algunos que se agregan.

Respecto del hegemonismo norteamericano y del tema Venezuela, entre otros, un hecho central  han sido las declaraciones del Secretario estadounidense Rex Tillerson, durante su reciente viaje por la región y en las que ha vuelto a subrayar cuales son las decisiones estratégicas de la Casa Blanca.
En reciente nota del profesor emérito de la Universidad Iberoamericana Darío Salinas, publicada por el periódico NODAL en Ciudad de México, se señala que “El viaje del diplomático es parte de la contraofensiva estadounidense en curso y obedece al imperativo dentro de su política global de sobreponerse a su cuestionada hegemonía. Es inocultable su urgencia por gravitar en la coyuntura regional y recomponer su desgastada credibilidad. Mostrar que incide en el desenvolvimiento político de su patio trasero es crucial en la tarea de restaurar su deteriorado liderazgo.”

Añade que “Un punto reiterado aparece bajo la afirmación de “una alarmante presencia” de Rusia y China. Desde la prepotencia unipolar no se admite el desarrollo de un proceso poli-céntrico, tampoco que sus expresiones se prolonguen en su zona de influencia y menos que los gobiernos latinoamericanos desarrollen relaciones comerciales y de cooperación sin su consentimiento. Si se trata de hacer consideraciones serias sobre “prácticas depredadoras” o de “apoyo a regímenes no democráticos”, en ninguna parte la soga en casa del ahorcado será algo bien visto. No está de más recordar que no han sido Pekín ni Moscú los que han promovido la instalación de bases militares en la región.

“Nuestra región es la franja del mundo que registra el mayor número de intervenciones norteamericanas, desde cuyas iniciativas gubernamentales históricamente se han gestado golpes de Estado, oprobiosos regímenes dictatoriales y execrables violaciones a los derechos humanos en asociación con los grandes intereses oligárquicos y mandos castrenses cuya doctrina de seguridad nacional pertenece al Pentágono.”, afirma el profesor Salinas

Y recuerda luego que “Aquellos países que disponen de importantes reservas petroleras, como México y Venezuela, están más que advertidos. La radiografía expansionista de sus intereses sobre nuestros recursos no es compatible con los factores políticos de inestabilidad. De allí que hoy nos coloque sobre la mesa de discusión la decimonónica visión de la trilateral sobre gobernabilidad. Siguiendo minuciosamente los procesos políticos actuales, EEUU fue el primero en reconocer, a contrapelo del sentir regional, el fraudulento resultado de la reciente experiencia electoral hondureña. No escapa a su preocupación que en los foros multilaterales no ha podido refrendar aquella directa influencia que en el pasado ha convertido la práctica de la subordinación en relación de normalidad”
“De allí el nada discreto respaldo que le viene brindando al Grupo de Lima, que nace justamente para coadyuvar el accionar hemisférico contra Venezuela y Cuba, la programada VIII Cumbre de las Américas de abril, así como la reunión del G-20 a realizarse en noviembre, contando por supuesto con el concurso activo de la OEA.”

Y concluye: “El pueblo bolivariano está sentenciado por la política estadounidense: “Venezuela es la imagen opuesta del futuro de estabilidad” ha dicho. El derrocamiento del gobierno es prácticamente un decreto, en cuyo itinerario caben desde todas las formas de desestabilización sin descartar un embargo petrolero, la declaración fraguada en favor de una “crisis humanitaria” hasta un golpe de Estado y/o un mayor despliegue de las condiciones que avalen una intervención militar.

Por nuestra parte digamos que en rigor, lo que sucede hoy no es sino la continuación del plan de la CIA llamado “Freedom – 2”, para desestabilizar al gobierno bolivariano de Nicolás Maduro y que fuera iniciado por agentes norteamericanos en Venezuela durante el gobierno del “demócrata” Barak Obama.  Obviamente, apoyado por entidades como la OEA y el tristemente célebre Luis Almagro.
Y es entonces cuando se escucha a la jauría de fariseos locales. Y gritan contra el presidente  Maduro personajillos de triste memoria por su rol como golpistas en el Chile de 1973, ya fuere de modo abierto o solapado. Como aquel que, apenas electo el Presidente Allende, corrió a los medios de comunicación a pronosticar que el país se derrumbaría económicamente.

O esos otros que fueron instigadores del acuerdo ilegal de la Cámara de Diputados del 22 de agosto de ese año que condenaba al gobierno legítimo del país.
O aquellos dirigentes que se apresuraron a saludar el golpe de Pinochet y luego incluyeron militantes suyos entre los ministros del tirano.

O aquellos que negociaron con el dictador una supuesta “transición a la democracia”, incluida la Constitución que todavía nos rige.
O aquellos que le abrieron paso al general asesino para que fuera nombrado ¡senador vitalicio! O aquellos que corrieron a Londres para salvar al genocida de los tribunales de justicia.

Y estos son los mismos que hoy pretenden impedir que el presidente Maduro concurra a la reunión de Lima  y al cambio de jefe de Estado del próximo mes en Chile. Adoradores de Pinochet de uno u otro pelaje, incluyendo funcionarios de gobierno más próximos a la Casa Blanca que a La Moneda o parlamentarios famosos por su estulticia o su inutilidad, son esencialmente los que orquestan aquí las partituras enviadas desde el Norte.

Los responsables de la dictadura más sangrienta de la historia  de América Latina hoy hablan de “la dictadura venezolana” Y, naturalmente, de paso intentan golpear también a Cuba y ya empiezan a sostener que tampoco el presidente Raúl Castro debiera estar cuando asuma Piñera.
Finalmente, debe denunciarse que por estas horas también algunos  de estos fariseos han dado señales a propósito de las gestiones de extradición desde Francia respecto de Ricardo Palma Salamanca, sindicado como partícipe en el secuestro de Cristián Edwards y en la muerte de Jaime Guzmán.

Sarcasmo cruel esto de soportar a dirigentes y parlamentarios de la UDI, a renegados de la izquierda, traidores y otros sectores del pinochetismo exigiendo Justicia. Peor constatar el interés de la Cancillería chilena y de los medios de comunicación al servicio de intereses que no son los del pueblo.

Para todos ellos y por cierto también en lo que corresponda al poder judicial cabe preguntar  ¿Y por qué  no hay el mismo interés y  los mismos esfuerzos para traer desde EEUU a los agentes de la DINA allí refugiados y cuya extradición está pendiente hace años?
Estamos hablando de crímenes y de criminales realmente abominables
¿Y por qué no hay esfuerzos reales para ubicar en nuestro país al reo prófugo Ricardo Lawrence, autor de numerosos asesinatos?

Sobre esto, ni una sola palabra de los cobardes fariseos. Y la vida, como decía Eladia Vlasquez,… “no es celebrar o consentir tantas injusticias repetidas, no es lo mismo que vivir honrar la vida.”
eduardocontreras2@gmail.com

Una cosa es invocar al diablo y otro verlo en persona


Por Homar Garcés:

La crisis económica, o como algunos prefieren llamarla, guerra económica, requiere de acciones inaplazables, puntuales y contundentes que frenen la espiral especulativa que ha hecho mella profunda en la capacidad de compra de los venezolanos. Ésta es una situación urgente que exige mucha voluntad política de parte de aquellos que dirigen las diferentes instituciones públicas para emprender un combate de mayores efectos contra quienes se han dedicado a incrementar los precios de diversos productos sin considerar siquiera que están fomentando una salida extrema por parte de los sectores populares, tal como ha acontecido ya en varias partes de Venezuela.



Sin embargo, hay que acotar que es necesario igualmente que se apliquen correctivos enérgicos, quizás excepcionales, que ataquen y reduzcan considerablemente la corrupción presente en muchas instituciones, evitando que sea percibida y aceptada como un hecho normal. Sin la corrupción existente, extensiva por igual al sector estrictamente civil, no se acabará la especulación descontrolada de cualquiera de los productos que requieren todos los venezolanos, en especial los alimenticios, que es donde se manifiesta con mayor crudeza y desesperación la desvalorización del poder adquisitivo.

Ambas operaciones exigen la actuación del poder popular organizado en general. Bajo esta directriz, debieran activarse todas sus organizaciones en función de extirpar este flagelo social, puesto que sus consecuencias funestas podrían darle paso a un clima de total inestabilidad en el cual prevalecería el interés personal antes que el colectivo. Algo de lo cual no podrían sacar provecho los grupos opositores que son los más motivados en que ello ocurra para que caiga el gobierno o se concrete una intervención militar extranjera, tal como la han invocado en numerosas ocasiones.

Respecto a este posible escenario, habrá que sublevarse, independientemente de la opinión que se tenga de la dirigencia política gobernante o de la oposición de derecha, ya que de permitirse, por indolencia e irresponsabilidad nuestra, se creará un estado general de ingobernabilidad, mucho peor al que, en mayor o menor medida, criticamos en el presente. En el caso de quienes animan una intervención militar extranjera, encabezada sin duda por tropas estadounidenses, o, como lo admitió en fecha reciente el Secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, alientan a las fuerzas armadas para que den un golpe de Estado para salir del gobierno, hay que recordarles, apelando a la filosofía popular, que una cosa es invocar al Diablo y otra verlo en persona. Esta eventualidad hipotética sólo acarrearía males incalculables, incluso sin que llegara a presentarse la fatalidad de una guerra civil, como pasó en otros países del continente.-

mandingarebelde@gmail.com

Sociedades en decadencia


Por Ilka Oliva Corado.:

Cada día, apresuradamente, con la urgencia de la destrucción; característica principal de la humanidad que conformamos, nos estamos convirtiendo en el bagazo de una sociedad en decadencia.

Nos creemos superiores a la naturaleza que nos creó y la atacamos constantemente buscando terminar con ella y eliminar de la faz de la tierra todo vestigio de su existencia. Creemos, absurdamente que sobreviviremos sin ella y su inmenso amor.



Destruimos ecosistemas: secamos ríos, lagos, desaparecemos a especies en peligro de extinción, (¿cómo llegaron a estar en peligro de extinción?) ecocidios que en otros tiempos eran el horror de una imaginación macabra, hoy son la realidad de un día a día en la vida del ser humano, tan comunes que dejaron de ser noticia; tan importantes que la mediatización no lo pronuncia porque significan el inicio del fin de la humanidad.

Es común ver un río seco, árboles talados al por mayor, la contaminación ya no es solo mental, la hicimos presente en la comida y el aire que respiramos. Creemos, como buenos idiotas que seremos eternos, cuando somos, como humanidad lo más fugaz que puede pasar sobre el universo, pequeñas partículas de nada, eso somos. Somos nada comparado con la magnitud de un universo maravilloso en el que jamás debimos aparecer.

Muchos hablan de moralidad y valores, con la arrogancia propia de quien engaña y estafa, de quien se cree superior a los demás, ungido por las babas de un dios creado por atracadores, para manipular masas y oprimir mujeres. Mientras solapan violaciones sexuales, feminicidios, corrupción, asesinatos, torturas, desapariciones forzadas; y apoyan un no al aborto y un no al Matrimonio Igualitario en nombre de ese dios que les dijeron que era el de ellos: mentes colonizadas, masas decadentes que son tierra fértil para los vividores que hacen de éstas la mejor arma para la destrucción de la sociedad.

Saben y siguen solapando la violencia y la infelicidad de otros, con sus juicios pro vida, pro valores, de doble moral. Cortando con esto la armonía natural del amor.

Y se creen dueños de la tierra y fortifican fronteras y excluyen y señalan y violentan a los nómadas que saben que nada del mundo les pertenece y que están de paso. Muchedumbre manipulable que ha sido infestada de homofobia, misoginia, racismo y xenofobia que es alimentada de doble moral y falsos valores que carecen de conciencia, integridad y solidaridad.

Masas cada día más ineptas e intransigentes. Cada día más peligrosas, por su inconciencia y su tibieza de carácter, masas que son además de autodestrucción un peligro inminente para este planeta y el universo.

Masas sedientas de consumismo valorando las cosas materiales y desechando lo que no se puede comprar con dinero, que es lo esencial. Masas votando por corruptos, misóginos, estafadores, violadores de derechos humanos. Masas que tienen la incapacidad de sentir, que en lugar de crear destruyen. Masas marionetas, masas entorpecidas, ineptas, carentes de fuerza de voluntad y sentido común. Carentes de coraje que son incapaces de decidir por sí mismas y prefieren ser arrastradas por las turbas de impostores que se apropiaron de su voluntad.

Porque nada les importa, más que su burbuja de bienestar ficticio, piensan que ahí son intocables y que están a salvo de la destrucción del planeta que ellos mismos están solapando con su apatía y desgano.

Somos eso y mucho más y los resultados de nuestra indiferencia están a la vista. Quien lea entienda.

ilka@cronicasdeunainquilina.com

domingo, 18 de febrero de 2018

Estados Unidos siempre necesita ir a la guerra.


Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

Cuando era niño, todo era muy simple: se circunscribía a los buenos y los malos, sin importar si la referencia estaba relacionada con la segunda guerra mundial, el lejano oeste, el correcaminos o las telenovelas. Tal vez, ello estaba vinculado a los tiempos de guerra fría y al mundo bipolar, lo cual tenía un evidente influjo en el cine y la televisión. De hecho, el análisis en esta época era menos complejo que en la actualidad, se ajustaba a la simpleza de que lo que era bueno para uno, era malo para el otro y viceversa. Sin embargo, el mundo unipolar que emergió tras el 11 de septiembre de 2001 y los intentos de Estados Unidos por perpetuarlos por un lado, y las resistencias que eso ha generado, por el otro,  han complicado la determinación de las variables positivas y negativas en el estudio de la dinámica internacional.



No obstante lo anterior, si hay un elemento que no se ha modificado un ápice, es el papel agresivo de Estados Unidos y su persistencia en la utilización del conflicto y la guerra como principal instrumento de su política exterior. Los días recientes además, han sido testigos ya no sólo de su perseverante búsqueda de cauces violentos para dirimir los trances de la política, sino que ahora han agregado una obsesiva intencionalidad de impedir a toda costa cualquier atisbo de negociación, diálogo y demanda de paz, a través de formas civilizadas, democráticas y ajustadas al derecho internacional.

El 29 de enero se realizó en Sochi, Rusia, el Congreso del Diálogo Nacional Sirio, con la participación de 1.393 delegados de la muy variada sociedad siria, incluyendo dirigentes de oposición que asistieron a título individual, así como miembros de las minorías kurdas, yazidíes, drusas y turcomanas, para reunirse a fin de hacer un esfuerzo en pos de una solución pacífica a la crisis del país, además de impulsar los trabajos para la redacción de una nueva Constitución.  Junto a Turquía, Irán y Rusia (países del grupo de Astaná garantes del alto al fuego en Siria, estuvieron presentes como observadores, representantes de Egipto, Jordania, Irak, Kazajistán, Líbano y Arabia Saudita, la que sin embargo dio órdenes de no asistir, a las fuerzas bajo su control agrupadas en la Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN), que a su vez forma parte de la Coalición Nacional Siria (CNS), alianza en la que confluyen fuerzas políticas y organizaciones terroristas armadas y financiadas por Estados Unidos. Empero, estuvo presente el enviado especial de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, llevando la palabra del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quien manifestó que el evento sería “una contribución importante a un proceso de conversaciones revivido dentro de Siria bajo los auspicios de las Naciones Unidas en Ginebra, basado en la plena aplicación del Comunicado de Ginebra (2012) y de la resolución 2254 del Consejo de Seguridad (2015)". Sin embargo, Estados Unidos además de no asistir, opinó que era una reunión innecesaria porque sus acuerdos serían “por una única vez”. Solo unos días después las organizaciones terroristas Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) Y Estado Islámico (EI), lanzaron un ataque en el este del país en la provincia de Deir Ezzor, con la participación de fuerzas terrestres y apoyo aéreo estadounidenses, causando la muerte de unas 100 personas miembros de fuerzas locales que combaten al terrorismo. Esto podía dar la pista de porque Estados Unidos rechaza el dialogo y asume que los acuerdos logrados no tendrán efectos.

Otro escenario con una situación similar es Corea. Los juegos olímpicos de invierno que se desarrollan en la localidad de Pyeongchang en Corea del Sur, han servido para producir un impensado acercamiento entre las dos partes de la península. La República Popular Democrática de Corea (RPDC) envió al evento, además de una delegación deportiva, otra cultural y una de alto nivel estatal encabezada por el presidente de la Asamblea Suprema del Pueblo de la RPDC Kim Yong-nam y por Kim Yo-hong, hermana del líder Kim Jong-un. El acontecimiento posibilitó varios intercambios amistosos que derivaron en la invitación al presidente surcoreano, Moon Jae-in, para visitar Pyongyang "lo antes posible". Moon aceptó la invitación, afirmando que acudirá a la capital del país vecino una vez se realicen los preparativos necesarios. Ante esta posibilidad, el líder norcoreano afirmó que "Es importante seguir obteniendo buenos resultados, alentando aún más el clima cálido de reconciliación y diálogo creado por las fuertes ganas y la voluntad común del Norte y el Sur, que aprovecharon los Juegos Olímpicos de Invierno como un impulso". Tales declaraciones produjeron indudable jolgorio en la mayor parte del mundo y una sensación de distensión que augura la posibilidad de iniciar un camino de paz.  No obstante, en Washington la impresión fue diferente: la Subsecretaria de Estado para Asuntos de Asia Oriental y el Pacífico, Susan Thornton hablando sobre el tema, expuso que el objetivo de Estados Unidos era lograr la desnuclearización de la península, en ningún momento mencionó la retirada del gigantesco contingente militar de su país de corea del Sur, verdadera causa de la tensión en la región. Pero, Thornton fue incluso más allá: en tono amenazante aseguró que alcanzarían ese objetivo “de una forma u otra”, contrariando así el proyecto de paz de China y Rusia que apunta a ambas acciones, es decir lo que se ha dado en llamar un “plan de doble congelación”. Reafirmando la opinión de la subsecretaria, el vicepresidente de la belicista nación, Mike Pence afirmó que Estados Unidos se propone seguir presionando a Pyongyang a través de “elevadas y crecientes sanciones” hasta que de "pasos claros" hacia la desnuclearización, insistiendo en que: "La idea es que no quitaremos la presión hasta que realmente estén haciendo algo significativo hacia la desnuclearización", a partir de lo cual "… la campaña de presión máxima continuará y se intensificará. Pero si quieren hablar, hablaremos".

Vistas así las cosas, no hay porque sorprenderse ante la llamada de teléfono que le hicieran Tillerson y Santos desde Bogotá, al representante de la oposición venezolana Julio Borges, obligándolo a no firmar el acuerdo al que habían llegado con el gobierno, teniendo como testigos al presidente de República Dominicana Danilo Medina y al ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero. Al igual que en los dos casos anteriores, la actuación del canciller imperial sigue una norma de conducta de su gobierno, para lo cual utiliza a Santos, un militarista confeso, que ya dirigió un ataque armado contra otro país, hecho del cual se vanagloria públicamente mientras le disputa a Uribe su autoría intelectual.

Cuando observo estos hechos, siempre recuerdo al periodista británico George Monbiot, columnista del periódico londinense The Guardián, quien en los días previos a la invasión de la OTAN a Irak afirmó que: “Si Estados Unidos no se estuviera preparando para atacar Irak, se estaría preparando para atacar otra nación. Estados Unidos irá a la guerra porque necesita un país con el cual ir a la guerra”.

sergioro07@hotmail.com