miércoles, 16 de agosto de 2017

Guerras, narcotráfico, armas y genocidio imperialista

Por Diego Olivera Evia
La sociedad humana sumida en la violencia del capitalismo

Muchas veces nos preguntamos hacia dónde va la humanidad, la crisis de valores ha creado divisiones en las mismas familias, cuales son los objetivos de la acciones de EEUU y su Complejo Militar Industrial (CMI), de intervenir en los países del Continente, bajo la concepción neocolonialista de divides y reinaras, se ha logrado dividir a los países del Mundo. Solo la conquista de los mercados y de la riquezas, son las presas de los grupos de poder, como los planes de la Central de Inteligencia Americana (CIA), como los mecanismos intervencionismos de la USAID, con hipotéticos planes de apoyar el desarrollo, como los hicieron los EEUU con el ALCA, para dominar a los países de América Latina y el Caribe, derrotados en la reunión de Buenos Aires Argentina, en la fatídica e imperialista acciones belicistas del ex presidente George W Bus.


La búsqueda de ampliar el capital y la disminuidas reservas de petróleo en EEUU, apuntan a la agresión de los países petroleros, como es el ataque intervencionista y las amenazas contra Venezuela, por ser el tercer proveedor de  Estados Unidos y la facilidad de traslado en 3 días del crudo a las refinerías de Citigo, inversión de Venezuela con varias gasolineras, esta realidad ha sido tema de debate y preocupación de un Congreso estadounidense, con alianza de Republicanos y Demócratas, han advertido al presidente Bipolar Donald Trump, de no generar sanciones a PDVSA, la cual podría ampliar sus ventas de crudo a otras naciones del mundo, como China, Rusia, India.

Estos hechos con la guerra anunciada, por el mismo presidente, que ha creado varios frentes de Guerra, contra Corea del Norte, Rusia acusándolo de intervencionismo en las elecciones de EEUU, desmentida por Trump, pero con sanciones del Congreso de Estados Unidos, esto ha determinado una mayoría en las cámaras legislativa, para controlar las incoherencias del mandatario estadounidense, que arremete contra variados países, México al cual controla con la CIA, a Venezuela, a Bolivia, Nicaragua, como amenazas a los países del Caricom en el Caribe Anglo, Franco, de estas islas que han defendido la soberanía de Venezuela y Latinoamérica, contra las injustas sanciones económicas y políticas de EEUU, como las amenazas intervencionistas.

La muerte y la guerra supervivencia gringa
Pero no solo el imperio ha crecido en el monopolio de la guerra, ha buscado la venta de armas, como la exportación de bases militares, en una guerra fratricida, contra el planeta para sustraer los recursos de los Continentes, desde América Latina, África, Asia, Oceanía, Europa, la venta de armas ha sido la base de la economía de EEUU, auspiciada por el CMI, ante la crisis de la economía de Estados Unidos, el mismo Trump, visito a Arabia Saudita para venderles armas, para agredir a Yemen, a Siria, a Iraq y ahora a Irán, siendo la base de estas agresiones, el control del petróleo del Medio Oriente, como la balcanización de Siria, para crear una salida de petróleo a través de un oleoducto, para crear una vía más rápida del crudo a América del Norte y sus socio Canadá.

Los millones de muertos en las guerras del Medio Oriente, han sido solo efectos colaterales, para controlar el Mediterráneo, el Golfo Pérsico, queriendo controlar a las naciones del área, el apoyo a Siria de Rusia, permitió una campaña militar del ejército Sirio, provistos de armas y con el apoyo de la aviación, como helicópteros, de esa manera, revertir la penetración de los grupos yihadistas, y bandas de sirios opositores, el fracaso en Iraq de los terroristas, ha golpeado al ´poderío de EEUU, que sigue bombardeando a ciudades y matando civiles.

El robo de petróleo por los terroristas del Dahes, ha sido parte de la estrategia del pentágono, para adquirir el oro negro, ahora de la misma manera roban los pozos petrolíferos, en una guerra de rapiña no convencional, el aislamiento de Qatar, acusado de terrorismo por Arabia Saudita, es la otra mentira, al socio de EEUU y de Israel para apoyar a los del Estado Islámico (ISIS), además de atacar a Siria y amenazar a Irán.

Esta es una guerra no convencional, la destrucción de Libia por OTAN, bajo el auspicio del Pentágono y el Nobel de la muerte Obama, abrió la puerta al holocausto del mediterráneo, con miles de inmigrantes, huyendo de las guerras de Siria, Yemen, países de África, huyendo de la muerte y el hambre, para morir en manos de piratas con barcos inflables y lanchas de poco calado, ha teñido de sangre las aguas, pero no solo la travesía, el racismo y la intolerancia de Europa a estos refugiados, ha creado una crisis similar a una guerra mundial.
Los mercaderes de la muerte, han creado una peligrosa crisis en Europa, ataques en Francia, Bélgica, España, Italia, han sido parte de la guerra y ahora pagan con los atentados, porque el Eli no son musulmanes creyentes, desconocen el Corán y muchos de ellos son mercenarios de Europa, de los países orientales derivados de la desaparición de la URSS, que luego de guerras étnicas, han vendido su alma al diablo (si la tienen), esta es la realidad de un capitalismo neoliberal, que solo valora el poder de los ricos y ahora con Trump llego la Oligarquía de los millonarios, con miles de inmigrantes expulsados y con millones de norteamericanos en la pobreza.

La sociedad humana sumida en la violencia del capitalismo
Esta realidad de un mundo capitalista destructivo, surge la realidad de una pérdida de valores, de familias disueltas por crisis de  violencia, guerras fratricidas crearon valores de odio, la misma crisis en Venezuela es el espejo, de una oposición que ha llevado a los ciudadanos, a crímenes de lesa humanidad al quemar a ciudadanos de esta nación, al matar con armas caseras y ahora atacar cuarteles, para obtener un poder de sangre y muerte.

La misma sociedad latinoamericana ha crecido en la violencia, en países como México, con miles de desaparecidos, de niños asesinados y vendidos sus órganos, mostrando el mayor desprecio del PRI y su presidente inmoral Pérez Nieto. De la misma manera en Colombia, hoy enemigo declarado por Manuel Santos, muestra la cara de la muerte, habla de paz y mantiene más de 1.500 ex guerrilleros en las cárceles, niega el paramilitarismo, y mueren diariamente dirigentes campesinos, derechos humanos, ex guerrilleros amnistiados, socio del criminal expresidente Uribe, en miles de asesinados cuando era su Ministro.

Otros países de América Latina se han sumado al violencia imperialista, la guerras de los ricos, se han ampliado en Argentina, Brasil y lo más subdesarrollados como Perú y Paraguay, apoyan las migajas del Departamento de Estado, lamiendo las botas de los militares yankees, que ahora violan niñas y generan asesinatos, con el consumo de drogas, esta realidad muestra, los niveles más bajos de los valores humanos.

La sociedad humana tiene que buscar caminos de entendimiento, no seguir sumisos a los poderos, que nunca le darán a los pueblos una vida digna, que lleva a los menores a delinquir, a disociarse de sus familias, a ser explotados por la fabricas, minas, como a niñas adolescentes a prostituirse, para morir en manos de un psicópata o su proxeneta. Miles de mujeres inmigran a Europa, ante oferta de trabajo y son llevadas a burdeles, para pagar su pasaje y estadía, estas son realidades que demuestran que el capitalismo, destruye la sociedad, la cultura, la diversidad de religiones, es una plaga dispuesta a crear una guerra mundial, sin preocuparse de las bajas, solo la humanidad y la búsqueda de acuerdos entre naciones, podrá equilibrar la realidad de la sociedad y volver al humanismo ante la muerte.

diegojolivera@gmail.com

El derecho a la verdad para vivir en paz,

Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez
Colombia exige no mentir, no robar y no engañar

La verdad en Colombia de tanto ser derrotada por las elites en el poder, que imponen su visión del mundo y definen lo que se debe contar, olvidar o recordar, a fuerza de ser derrotada, pasó de ser un imperativo ético personal, útil para construir la sociedad justa, a convertirse en un derecho individual y colectivo, que tendrá que ser defendido en un campo de batalla político-ético-social, para conquistar su real existencia. La verdad compuesta por la armonía del decir, hacer y pensar, hace parte de la caja de herramientas del país que quiere abandonar definitivamente la guerra y sus consecuencias, para. Enfrentar a las elites que se niegan a dejarla pasar, bien porque sus prácticas demuestran que su vida no trascurre gracias a la paz del colectivo, ni tienen interés por buscarla, o porque sus comodidades dependen de los privilegios que obtienen del estado que los protege, cuida e invierte cuantiosas sumas para proveerlos del bienestar personal y la riqueza que usan precisamente para imponer su verdad.


Le corresponde a los sectores históricamente excluidos, a las víctimas y movimientos políticos no tradicionales, entrar a disputar los escenarios de construcción de la verdad, del relato colectivo de país, que será la variable principal posterior al acuerdo de paz ya firmado. La verdad, no puede ser garantizada por el mismo estado, funcionarios y gobernantes corresponsable directos de la tragedia y sus dolorosas consecuencias, hay que tejerla en colectivo, unir experiencias de resistencia y de luchas, para que sea la fuente de reconstrucción del país lisiado de guerra, enfermo, despojado y débil que no sabe lo que sigue, ni todavía logra un consenso sobre lo que no puede volver a ocurrir.

La sociedad muy a pesar de los primeros lugares en el ranking de felicidad, podios deportivos virreinatos de belleza y cifras alentadoras de la economía, atraviesa un momento de incertidumbres que impide leer claramente la realidad de lo que ocurre. La situación es comparable al instante que debieron vivir quienes de repente fueron rescatados de los campos de concentración nazi, donde habían perdido toda esperanza, olvidado lo que significa un ser humano, perdido su capacidad de lucha y permanecían convertidos en despojos humanos condenados a morir lentamente sin que los victimarios les hubieran ahorrado ningún sufrimiento. Salir del terror de cinco décadas de guerra, quizá sea como salir del campo de concentración, sin saber qué decir, ni adónde ir, pero hay que fijarse un horizonte. No es igual, pero hay similitudes, porque en ambos casos la barbarie borró partes esenciales de la idea de ser humano que la sociedad venia forjando y que fue interrumpida.

Recuperar el camino es solo posible desafiando la imaginación, la percepción y la razón, puestas a prueba por la verdad que llama a aprender a oír, escuchar y disponerse a comprender los acontecimientos que traiga la memoria que en todos los casos viene con un componente de dignidad.

En las cinco décadas de incansables odios se perdió la noción del tiempo y se abandonó la construcción de seres humano humanizado, solidario en vez de competitivos, compasivos en vez de rencorosos y vengativos, humildes en vez de arrogantes. Las causas fueron convertidas en consecuencias, los criminales se volvieron señores y algunos señores se hicieron criminales y el miedo a hablar, decir y pensar con la verdad se instaló adentro de cada persona como una cámara de vigilancia que lo paralizaba para actuar con rebeldía. La realidad se repitió día por día con episodios tratados como simples noticias separadas e inconexas, sin contexto, que ocasionalmente permitían saber de gente que salía de su casa y nunca regresaba, de jóvenes caídos en combates que nunca ocurrieron, de escombreras donde se asesinaba a sangre fría y con placer, de asaltos y rehenes, de bombardeos y minas que mutilaban cuerpos, de violaciones y torturas a mujeres y hombres convertidos en trofeos de guerra, de desterrados padeciendo hambre y humillaciones en las calles.
La verdad es un pilar fundamental para apostar por vivir una paz real, que sea mucho más que la suma de adjetivos o la puesta en ejecución de incontables proyectos e iniciativas, significa entender lo que pasó en la guerra, como se llegó a entender lo que paso en el campo de concentración del que hoy se conoce la brutalidad del horror padecido, se tienen testimonios, museos, cine, fotografía, escritos y exposiciones que le han permitido a la siguiente generación vivir con dignidad y al mundo saber lo que no puede volver a repetirse. Promover incontables proyectos e iniciativas antes de comprender la complejidad de lo ocurrido y desconocer a los actores y sujetos de cada territorio, puede entrar en la órbita del oportunismo, la demagogia la manipulación o el engaño.

Vivir en paz tampoco corresponde a la tarea simple agregar verdades a medias, ni ajustar el vocablo paz a cada cosa sobrante de la guerra y seguir como si nada. Vivir en paz exige conocer la verdad para formular políticas construidas desde abajo, no por expertos, consultores, ni postizos vendedores de liderazgos de oficina, si no por los propios sujetos que en los territorios hacen la historia y han padecido las negaciones. Para vivir tiempos de paz y convivencia, como lo muestran otras experiencias, la sociedad realmente tiene que ponerse de acuerdo en el tipo de ser humano que quiere formar y reconocer como sujeto de derechos y ello exige poner a flote lo que estaba debajo.

Hay que devolverle el sentido y el valor a la verdad y recuperar la esencia de la justicia, llamada a ponerse excepcionalmente por encima de ley heredada de la guerra que basaba su visión  en el enemigo interno a aniquilar, eliminar, sacar del camino. El acuerdo político logrado para salir de la guerra, exige recordarse siempre que fue un pacto entre el estado y una insurgencia con el propósito de modificar los modos de convivencia, que no podrán ser las mismas de la guerra y cuyo cambio empieza por conocer la verdad para que los odios y la venganza no florezcan ni se repitan. Las estructuras del poder en la guerra, estuvieron asociados a  la asignación de crecientes presupuestos (para afianzar la muerte mientras la vida, la salud, la nutrición, la educación y el buen vivir estaban en riesgo); al usufructuó personal obtenido con los cargos del estado (acorazados por poderosas cadenas de clientelismo y corrupción regional y nacional que siguen intactas); y a privilegios asociados a familias y apellidos que actúan como castas cubiertos de privilegios incuestionables.

Pero hasta ahora ninguna de estas desviaciones democráticas y tampoco las instituciones han cambiado, las elites parecen acomodarse a la nueva situación dándole vuelta al aviso colocándolo por donde dice paz. La burocracia sigue pensando y actuando de la misma manera que aprendió a hacerlo en la guerra, es indolente, sirve a lealtades personales y compromisos partidarios con jefes políticos o religiosos, antes que guardar lealtad a la constitución y al pacto social laico, diverso, plural, heterogéneo, suscrito entre gentes declaradas y reconocidas libres e iguales. Las instituciones son las mismas de la guerra, los cargos siguen ocupados como cuotas de poder, los herederos de grandes fortunas no quieren que se sepa del origen de esos bienes, ni los empresarios nacionales y extranjeros quieren que se escudriñen los flujos de su creciente capital que no se afectó durante la guerra.

El enemigo de la verdad histórica es el poder, las elites, que preparan el campo  de batalla, que se niegan a reconocer las consecuencias devastadoras de su incontrolable deseo de poseerlo todo. Las elites y los hombres del sistema formados para seguirlas, obedecerlas y temerlas, con estilo y prácticas autoritarias se creen poseedores de la verdad única que replican con la velocidad de los micrófonos a su servicio; se creen también dueños de la verdad sobre una idea de ser humano subalterno al que califican, clasifican, estigmatizan o absuelven y; se creen dueños del sentido de la historia para colocar sobre ella su propio sentido de justicia que resulta abiertamente injusto y degradante. El buen gobernante, llámese presidente, magistrado, ministro, alcalde, gobernador, rector, decano, gerente o director, tiene el mandato de hablar con la verdad sin cálculo político ni demagogia. No mentir, no robar y no engañar, forma un trípode de base de la verdad que aporte para vivir en paz, con sentido de humanidad y con respeto por el ser humano libre, igual y solidario capaz de vivir en convivencia.

P.D. Más del 80% de congresistas hombres, ocupados en actividades de conspiración y desprecio a unos y de acogida a otros de la hermana república, se negó o no quiso a asistir a la sesión sobre la verdad de la violencia contra las mujeres en Colombia, no se enteraron del horror, la agresión y las prácticas de odio, discriminación, olvido y violencia por su condición de mujeres, ni  del terrible lugar que ocupa Colombia en este tema, tampoco se enteraron que cada año desaparecen a 2500 niños, ni supieron cómo se sobrevive en el olvido.

mrestrepo33@hotmail.com

Supuesta crisis humanitaria e intervención militar del imperio en Venezuela

Por Carlos E. Lippo

Desde finales del siglo pasado y a todo lo largo del presente, la pretendida prestación de asistencia humanitaria ante crisis generadas por fenómenos naturales o de cualquier otra índole, así como la supuesta prevención de las mismas, ha sido al parecer la excusa predilecta de los EE.UU para tratar de justificar la incursión de sus tropas en el territorio de una cantidad importante de países soberanos a todo lo largo y ancho del planeta. Pruebas de ello, en el caso de Nuestra América, lo constituyen la invasión de Haití, en el 2010 y la frustrada incursión en Venezuela en diciembre de 1999.



En el caso de la invasión de Haití ejecutada en enero de 2010, que vino a ser la cuarta de las perpetradas por el imperio en ese país en menos de un siglo, ya que antes lo había invadido en los años 1915, 1994 y 2004, justificada por la necesidad de prestar “ayuda humanitaria” en ocasión del terremoto acaecido días antes, es necesario registrar como agravantes los siguientes hechos: que un reporte preparado por la Flota Rusa del Norte indicó en su momento que el terrible sismo que devastó a Haití fue el claro resultado de una prueba realizada por la Marina Estadounidense con una de sus “armas generadoras de terremotos” (el proyecto HAARP); que la asistencia humanitaria prestada por las tropas del imperio ha sido casi inexistente, ya que este país sólo ha logrado sobrevivir dignamente gracias al esfuerzo de su estoico pueblo, a la asistencia médica prestada por Cuba y Venezuela, y a su oportuna afiliación al proyecto Petrocaribe, ideado e implantado por el Comandante Chávez; y finalmente, que la malhadada ocupación imperial habrá de mantenerse, por medio de la infausta MINUSTAH, al menos hasta octubre del presente año.

En el caso de la frustrada invasión a Venezuela intentada en ocasión de la crisis generada por el deslave de la cadena montañosa del Guaraira Repano, que modificase de manera irreversible toda la topografía del estado Vargas, a causa de las extremadamente intensas lluvias caídas en la región el 15 de diciembre de 1999, día en el que se celebraba el referendo de aprobación de la nueva Constitución Nacional, es necesario y conveniente resaltar que la misma, que fue iniciada con base en la “invitación” inconsulta de un egresado de la Escuela de Las Américas, el general Raúl Salazar, quien fungía de ministro de la defensa del Comandante Chávez, fue oportunamente detenida por éste, en medio de las quejas y lamentos de la contrarrevolución de la época, que es la misma que en la actualidad sigue pidiendo a gritos la intervención. También considero oportuno señalar que aunque el deslave del Guaraira Repano parece ser un fenómeno natural cíclico, con una frecuencia de ocurrencia de más o menos 50 años, éste de 1999 es el más intenso del que se tenga registro y que la celeridad demostrada por la armada norteamericana para asistir en “nuestro auxilio”, da pie para pensar que pudo ser también un evento climático provocado por el HAARP.

Esta propensión del imperio a utilizar la excusa de la prestación de “ayuda humanitaria”, para tratar justificar sus futuras incursiones armadas en nuestra región también se pone de manifiesto por ser ésta, junto a un supuesto apoyo logístico para investigaciones científicas y tecnológicas, la casi única  función declarada de las más recientes bases militares de cuya construcción se tiene conocimiento; tal es el caso de:

•             Una base militar actualmente en construcción en el Perú, departamento de Amazonas, prevista para ser terminada en agosto de 2018, bautizada con el eufemístico nombre de “Centro de Operaciones de Emergencia Regional” (COER) de Amazonas, en la que según información proveniente del gobierno cipayo de dicho país se dispondrá de un “almacén de ayuda humanitaria” de 1.000 m2, junto a las instalaciones militares propiamente operativas (2).

•             Una base cuyas instalaciones preliminares se están construyendo en la ciudad brasileña de Tabatinga, en el estado Amazonas, que haciendo frontera con Leticia (Colombia) y Santa Rosa (Perú), dista unos 700 km. de la frontera de Brasil con Venezuela, en ocasión de la ejecución de las maniobras conjuntas denominadas AmazonLog, a celebrarse entre el 6 y el 13 de noviembre próximos, con la participación de las fuerzas armadas de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú, Uruguay, Estados Unidos y Canadá (3).

•             Dos bases autorizadas en la Argentina por el gobierno de Macri, a ser construidas en la triple frontera ( Argentina, Brasil y Paraguay), en las inmediaciones del acuífero Guaraní  y en la ciudad Ushuaia, capital de la provincia Tierra del Fuego, cuyos límites provinciales se extienden hasta la Antártida, la mayor reserva de agua dulce congelada en el mundo (4).

No obstante, lo anteriormente dicho no significa en modo alguno que el imperio haya desechado aquellas argumentaciones falaces tales como: la necesidad de proteger la vida y los bienes de sus nacionales; la necesidad de garantizar su seguridad interior; la necesidad de promover los derechos humanos, así como la defensa contra el comunismo, el terrorismo, el narcotráfico y la delincuencia organizada, que en su momento le han permitido “justificar” más de medio centenar de intervenciones armadas, directas o encubiertas, en nuestros países, desde que en 1846 invadieran a Méjico por vez primera (5); excusas que le permitido además el establecimiento de bases militares de variadas dimensiones y usos, a todo lo largo y ancho de nuestra región, que según Atilio Borón, reconocido politólogo de origen argentino y amigo comprobado de la revolución bolivariana, llegarían ya a las 80 (6).

Entrando ya en materia sobre las probabilidades de una intervención militar gringa en Venezuela basada en razones de carácter humanitario, es necesario decir que en fecha ya tan lejana como el 22 de octubre de 2015, el general John Kelly, a la sazón comandante en jefe del Comando Sur, declaró a CNN lo siguiente: “… lo que me mantiene despierto en la noche con respecto a Venezuela es que si hay alguna crisis humanitaria importante, es decir, un colapso de la economía al punto de que necesiten desesperadamente alimentos y medicamentos, entonces podríamos reaccionar a eso. Y lo haríamos”, para agregar a continuación: “Sólo si se nos pidiera desde organismos como la ONU y la OEA” (7).

Siendo necesario recordar que en apoyo a este planteamiento de Kelly, una de las primeras acciones de la Asamblea Nacional de mayoría contrarrevolucionaria electa en diciembre de 2015, fue la declaratoria de una supuesta “crisis humanitaria en el sector salud”, hecha en la sesión del martes 26 de enero, alegando la escasez de medicinas e insumos sanitarios que sus propios partidarios habían inducido (8). Y es que la supuesta crisis humanitaria en Venezuela, negada de plano por la FAO en diferentes oportunidades, falsamente apoyada en la natural escasez de insumos importados derivada de las acciones de la guerra de cuarta generación en sus variantes diplomática, económica y financiera, que nos vienen aplicando, viene siendo materia de cuanta reunión ha propiciado el imperio en organismos multinacionales (ONU, OEA y MERCOSUR) en contra de nuestro país, así como en cuanta audiencia ha sido dada por las máximas autoridades de los gobiernos cipayos del mundo a los vendepatria voceros de la contra local.

La inminencia de una intervención militar propiciada por el imperio y el hecho de que ésta habría de tener como excusa la “asistencia humanitaria”, es puesta nuevamente en evidencia por unas amenazantes declaraciones del presidente Trump, proferidas el día de ayer, luego de reunirse con su secretario de Estado, Rex Tillerson; su asesor de seguridad nacional, H.R. Mc Master; y su embajadora ante la ONU, Nikki Haley (9), según las cuales, a juicio suyo, “La gente (en Venezuela) está sufriendo y muriendo”, y  que para intentar solucionar tal crisis “…  tenemos muchas opciones, incluyendo  una posible opción militar, en caso de ser necesario”.

La circunstancia de no haber logrado un pronunciamiento favorable a la invasión, ni en la ONU, ni en la OEA, por más que lo han intentado en diferentes oportunidades, aunada al hecho de que desde hace algún tiempo ha optado por querer compartir los costos financieros y políticos, determina que el imperio no asuma en solitario la invasión, sino que lo haga con el concurso de algunos de sus países aliados en la región, como aquellos que bajo sus órdenes se reunieron en Lima, Perú, hace algunos días, bajo la vergonzosa supervisión de Canadá, esto es: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá y Paraguay, para aprobar una extremadamente injerencista y vergonzante declaración en contra de nuestro gobierno. La participación de las fuerzas armadas de la gran mayoría de estos países en las maniobras militares conjuntas denominadas AmazonLog, a celebrarse en Tabatinga, Brasil, del 06 al 13 de noviembre de 2017, hace de dicha cita una ocasión ideal para intentar satisfacer esta profecía auto realizada del imperio.

Debo decir para finalizar, que más les valdría no intentarlo, pues tengo la más absoluta convicción de que habremos de derrotarlos con base en el desempeño de nuestra poderosísima unión cívico militar y el apoyo de las potencias amigas.

¡La actual coyuntura nos ha permitido demostrar nuevamente que somos un pueblo de paz, pero si se atreven a venir por nosotros no tendremos más remedio que propinarles su segunda derrota militar en América!

¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Patria o muerte!
¡Venceremos!

(1)          https://jonkepa.wordpress.com/2010/01/19/rusos-afirman-eu-causo-terremoto-en-haiti-ensayando-proyecto-haarp/
(2)          https://actualidad.rt.com/opinion/ariel-noyola-rodriguez/228075-sudamerica-amenaza-eeuu-nueva-base-militar-peru
(3)          http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/05/08/brasil-tropas-de-eeuu-participaran-de-ejercicio-militar-en-amazonia/
(4)          http://www.telesurtv.net/news/Macri-abre-las-puertas-a-EE.UU.-para-instalar-bases-militares-20160518-0040.html
(5)          http://www.voltairenet.org/article125406.html
(6)          http://www.telesurtv.net/news/Llaman-a-erradicar-bases-militares-de-EEUU-en-America-Latina-20160828-0010.html
(7)          http://www.telesurtv.net/bloggers/El-Comando-Sur-amenaza-Venezuela-responde-20151030-0001.html
(8)          http://www.laiguana.tv/articulos/20960-nueva-an-aprobar-crisis-humanitaria-ee-uu-intervencion-venezuela-john-kelly
(9)          http://www.milenio.com/internacional/donald_trump-opcion_militar-venezuela-nicolas_maduro-crisis_politica-constituyente_0_1009699280.html


celippor@gmail.com

Venezuela - El país donde la óptica de los Medios se pone patas arriba

Por: Níkolas Stolpkin

Venezuela, un país muy especial Para todo aquel que le fascina estudiar los Medios de Comunicación, Venezuela es el país ideal para estudiar el funcionamiento de los mismos. Como todos sabrán, Venezuela ha estado permanentemente en la óptica de los Medios desde que la revolución bolivariana irrumpiera junto al comandante Hugo Chávez Frías.


Nos atreveríamos a afirmar que, el tema de Venezuela es el tema que ha estado por más tiempo en los noticiarios internacionales de Latinoamérica. Y, si somos inteligentes, nos daremos cuenta que todo lo divulgado por los Grandes Medios respecto a Venezuela, por lo general todo suele ser negativo. Pues bien, eso se llama Guerra Mediática o Campaña Mediática contra el gobierno bolivariano de Venezuela. (Nota: Recordar siempre que los Medios son la voz de las élites económicas.)

Una cosa que siempre debemos tener en cuenta es que cada cosa que los Grandes Medios divulgan no está por nada. Todo tiene un fin. Pero cuando se trata de Venezuela, no se trata de informar, sino más bien de manipular a la opinión pública para que ésta tenga una opinión negativa respecto al gobierno bolivariano de Venezuela. Por tanto, no es de extrañar que, ignorantes que difícilmente se dan el trabajo de pensar, traguen todo lo que emiten los Grandes Medios de Comunicación y repitan todo lo que estos difunden. Y para qué hablar de la hipocresía en la cual suelen estar sumergidos los “periodistas”, que no son más que mercenarios de la información.

La óptica de los Medios cuando se trata de Venezuela suele estar patas arriba. Es interesante, porque vemos cosas que en otros países suele tener otro significado o porque vemos de manera distinta lo que hemos entendido de otra manera.
Si enfocamos bien con respecto a lo que nos muestran de Venezuela, nos daremos cuenta de muchas cosas que chocan con nuestro entender.

Para empezar, nos vienen diciendo desde hace un buen rato que Venezuela es una “dictadura” o que “ahora sí es una dictadura”. Y la palabra dictadura irremediablemente nos transporta a las dictaduras que vivieron Latinoamérica en el siglo pasado (Nicaragua, República Dominicana, Cuba, Chile, Argentina, etc). Todos sabemos de los horrores que los pueblos en América Latina vivieron. Pero como llamar “dictadura” a Venezuela nos suena ya un poco extraño, entonces lo que han inventado, después del fallecimiento de Fidel Castro, es que hay dictaduras de izquierdas y dictaduras de derechas, y que ambas son “malas”. Es así entonces como han logrado meter a Cuba y Venezuela dentro del concepto de “dictaduras de izquierdas”. No hay fosas comunes, asesinatos extrajudiciales, detenidos desaparecidos, torturas hasta la muerte, amenazas de muerte, con las cuales vivió Latinoamérica, pero, según la nueva retórica burgués, son “dictaduras de izquierda”.

Pero, aun así, vaya “dictaduras” que hay. En Cuba su pueblo tiene garantizada la educación y la salud, pero le tienen que llamar “dictadura” porque no hay “libre empresa” y porque no hay partidos políticos como están acostumbrados dentro del sistema capitalista. Se les olvida aquí que en Cuba rige el modo de producción socialista, muy distinta al modo de producción capitalista. Pero como la URSS se derrumbó e instalaron que el socialismo había fracasado, al darse cuenta que no fracasó en Cuba se encargaron de hacerle la “guerra” o censurarlos para que sus éxitos sociales no se propagasen para los demás países.

Por otro lado, el caso de Venezuela es distinto. Si bien el modo de producción sigue siendo capitalista, existe un proceso socialista en curso. Pero como las élites económicas venezolanas y extranjeras han perdido terreno por dicho proceso, entonces lo natural es que quieran hacerle la “guerra” a ese proceso.
A las élites económicas les duele no tener el control del mayor recurso natural de Venezuela: el petróleo. Y más aún, cuando ya está probado que en Venezuela están las mayores reservas de petróleo en el mundo. Y todos sabemos el valor que se le da a la energía en el mundo, y más aún cuando es el recurso más apetecido por las grandes potencias. Entonces para nada es extraño que Estados Unidos, como gran potencia, tenga especial interés en Venezuela. No olvidemos que estamos dentro de su “patio trasero”. “América para los americanos”, ¿les suena? ¿Doctrina Monroe?…

Por lo que, para nada es de sorprender que Estados Unidos junto con sus aliados opositores venezolanos estén trabajando juntos, llámese guerra económica-política-social. En otras palabras, hacerle lo más difícil la vida al pueblo venezolano y al proceso bolivariano. Es así entonces que nos encontramos con acaparamientos de productos para poder generar disgusto dentro de la población hacia el gobierno bolivariano. La oposición, por supuesto, ha de negar su participación, y le ha de echar la culpa al gobierno. No hay acaparamiento de productos para la oposición, para ellos hay un “mal gobierno”. Fue así entonces que la oposición venezolana terminó convirtiéndose experta en hacer “magia” y con la gran ayuda de los Grandes Medios de Comunicación.
Si se dan cuenta, todo dirigente que es apresado por “x” motivo, inmediatamente es convertido en “preso político”. Tienen el don de convertir a los victimarios en víctimas.

Y es que Venezuela es muy especial, si aún no se han dado cuenta. Los “defensores de los DDHH” (opositores como Lilian Tintori) defienden a terroristas; la oposición anti-chavista es amante de la Constitución Bolivariana… ¿los han visto con el librito en la mano? Y ahora cuando hay elecciones por la Constituyente, nadie vota; los chavistas se queman solos y les disparan de la nada; las bombas explotan solas, casualmente cuando pasa alguna comitiva de la Guardia Nacional Bolivariana; los manifestantes son “pacíficos”, pero les gusta trancar las calles, tirar piedras, linchar y quemar gente; la oposición venezolana denuncia ante el mundo una “dictadura”, pero resulta que pueden viajar libremente por el mundo, salir a la calle a expresarse, dar entrevistas, etc.

Y lo más gracioso de esta Venezuela especial, es que la oposición anti-chavista tiene una pareja que se autodenomina “chavista” y que se agrupa en una cosa llamada “Chavismo crítico”. Un matrimonio, al fin y al cabo, pero que duermen en camas separadas. Uno es el proveedor y la otra se abre de piernas, porque es la antigua ex¬-pareja despechada del oficialismo. Despechada que jura que la está haciendo de oro, pero que se hace daño a ella misma; despechada que no es más que un instrumento para fortalecer el discurso opositor y burgués del imperialismo.

Y es que las sensibilidades han cambiado demasiado, gracias al “buen” trabajo de los Grandes Medios. Quizá por ello los Medios suelen “escandalizarse” al mínimo detalle, así como ahora nos “escandalizamos” junto a los Medios por un perrito maltratado (“maltrato animal”), un niño corregido (“maltrato infantil), un niño acosado física y sicológicamente (“bullying”), un chiste que se ríe de la mujer (“machismo”), un chiste que se ríe del homosexual (“homofobia”), una crítica hacia Israel (“anti-semita”), etc

 Los Medios y Venezuela
La famosa y archí-mencionada “preocupación” por Venezuela siempre ha sido una farsa. Los Grandes Medios nunca han estado “preocupados” por lo que pasa en Venezuela. El juego de los Medios con respecto a Venezuela, siempre ha sido la manipulación. Han creado una realidad que no es tal.
Si en verdad estuvieran preocupados, los Grandes Medios estarían más enfocados con lo que pasa en México y los innumerables asesinatos, desaparecidos, amenazas, fosas comunes, etc. Si en verdad estuvieran preocupados, los Grandes Medios estarían más enfocados con lo que pasa en Colombia y los paramilitares, los millones de desplazados, los dirigentes asesinados, etc. O lo que sucede en El Salvador y las pandillas.
Sin embargo, los Grandes Medios están “preocupados” por lo que pasa en Venezuela, donde la “Dictadura” no persigue a periodistas, ni los asesina; no asesina a dirigentes; no se habla de fosas comunes, desaparecidos, torturas; los medios de comunicación privados son libres de publicar lo que les apetezca, etc. Y, más encima, una “Dictadura” que le permite a su pueblo participar periódicamente en elecciones o algún referéndum. ¿Qué países autodenominados “democráticos” permite los niveles de participación popular que hay en Venezuela? ¿México? ¿Perú? ¿Colombia? ¿Chile? ¿Estados Unidos? ¿España?

Pero dicha “preocupación”, para que entendamos, no es más que manipulación para que una gran potencia como los Estados Unidos pueda meter mano en el petróleo venezolano. Venden un producto al mundo (violencia-muerte-mentiras-ridiculeces = manipulación) para favorecer los intereses de un imperio. ¿Acaso creen que esa “preocupación” por Venezuela existiría si no existiera toda esa riqueza petrolera? Algunos dirán que la OEA, ONU, Human Rights Watch, Amnistía Internacional, la Iglesia… ¿qué hay de sus “preocupaciones”? Mentiras. Todos ellos son instrumentos del Gran Capital Occidental, de las clases dominantes, cuya “preocupación” suele ser amplificada por los Grandes Medios cuando mejor les conviene. ¿Cuál ha sido el comportamiento de los Grandes Medios cuando la ONU vota en su mayoría contra el bloqueo hacia Cuba o contra cualquier medida que vaya en contra de los intereses del imperio estadounidense? Lo pueden mencionar, claro, pero, por lo general, suele ser el “anécdota” del día, y nada más.
Ahora ¿cuál es el producto que hoy nos han vendido los Grandes Medios, después de celebradas las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela? Todos dan a entender que ha habido “fraude”. Y los “inocentes” periodistas se quejan de que no haya organismos independientes en Venezuela que puedan confirmar quién dice la verdad. “No se puede verificar ni lo uno ni lo otro”, declararía el periodista Carlos Zárate de canal 13, Chile. O sea que no se pueden verificar los resultados de la oposición ni los resultados oficiales. Cosa más extraña, porque cuando hay elecciones en sus propios países los periodistas, por lo general, se ajustan a la voz oficial y todo lo demás suelen no darle tanta voz o importancia. Inclusive los periodistas suelen tener opinión. Pero ahora los “periodistas”, curiosamente, quedan sin opinión cuando pasan las imágenes descaradamente de la explosión al pasar una caravana motorizada de la Guardia Nacional Bolivariana, siendo que la misma escena la suelen titular como “atentado”. ¿Creen que, si esa escena de la explosión ocurriera en los Estados Unidos o Europa, los “periodistas” sólo se limitarían a ignorar gravedad de lo sucedido y decir “violentas manifestaciones”? Claro que no, incluso estaríamos una semana con el título “atentado terrorista”, con el cual la voz oficial suele declarar. Pero como dicha explosión ocurre en Venezuela, entonces para ellos es parte del “descontento” de la población o de la “resistencia”.

Por eso aquí es bueno siempre recordar las palabras de Malcom X: «Si no estás prevenido ante los medios de comunicación, te harán amar al opresor y odiar al oprimido»


Iraq Masacre de Nisur

Por Rubén Ramos
-Irak quedará  impune

El artículo de RT que da pie a este corto comentario empieza preguntándose "¿Dónde están los derechos humanos y la justicia?". Pues en ninguna parte porque "derechos humanos" es una entelequia y "justicia" igual. Los DDHH que pregona la ONU son su mejor invento para justificar los crímenes más atroces como el del 16 de septiembre de 2007 en la Plaza Nisur en Irák  donde los mercenarios de la ex-Contratista Blackwater, que protege esa organización, hicieron "puntería" sobre civiles matando a 14 e hiriendo a más.


Las empresas "contratistas" de mercenarios aparecen en los escenarios bélicos después del "Informe Brahimi" durante el secretariado en la ONU de Koffi Annan, amigo de Lajthar Brahimi, para reemplazar a los “cascos azules” cuyas muertes significaban un costo social muy alto para esa organización y los países que enviaban soldados. Todo para asegurar los intereses en el mundo de la alianza euro-estadounidense-israelí que hegemoniza EEUU.

La dupla Brahimi-Annan venía trabajando la creación de empresas privadas para la guerra desde los 90 en que Annan era funcionario de la ONU. Annan marido de una judía cuyo padre traficó sacando judíos de Alemania para llevarlos a Argentina junto con el "oro nazi" y a Brasil y EEUU, fue Director del Club de Bilderberg (el Club a través del cual las élites judío-masónico-sionistas deciden el destino del mundo).
Blackwater (agua sucia) nunca cambió su nombre a Xe. Esta es otra empresa privada de mercenarios cuyo nombre alude al componente radioactivo Xenon que donde cae no deja nada. Simbólico ¿no?

Blackwater se recompuso después del 2007 en "Creative" y opera actualmente en Siria, Yemen, Palestina y antes lo hizo en Libia, Ucrania. Igual están en Colombia, Venezuela, Haití, por citar algunos de los lugares donde EEUU masacra pueblos y usurpa recursos o pretende “una acción militar”.
Lea  el artículo que comento en: Mercenarios de ex-Blackwater quedarán impunes

ruby_7872@yahoo.es

martes, 15 de agosto de 2017

Que no quede impune la agresión fascista a la rectora Hernández CNE

Por: Iván Oliver Rugeles
Venezuela
  
Produce inmensa rabia y más aún vergüenza que en nuestro país esté rebrotando el fascismo con toda su carga de odio y atrocidades, al igual de como sucedió en la Europa de las décadas de los años 30 y 40 del siglo XX con los seres humanos de ascendencia judía, o con militantes o simpatizantes comunistas o socialistas, o con seguidores de los Testigos de Jehová, o con los gitanos, o con los discapacitados y hasta con los homosexuales, cuyo repulsión y odio hacia ellos se manifestó en sus inicios tal cual le ocurrió a la Rectora del Consejo Nacional Electoral, la doctora Socorro Hernández, en un supermercado de la ciudad de Caracas, el pasado domingo 6 de agosto en curso, cuando fue agredida verbal y airadamente por un grupo de damas de nuestra "sociedad civil", sin que acudiera en su protección el personal de la seguridad del establecimiento comercial.


Suceso este aborrecible y condenable desde todo punto de vista, que no ha sido el único, pues ya han ocurrido numerosos casos equivalentes aquí mismo en el país y en el exterior, con muchos venezolanos a quienes se los identifican como chavistas o que se parecen a un chavista por su color trigueño o amulatado, de esos que aborrece Ramos Allup
En la Europa de los años indicados, ese odio fue in creciendo para terminar, ya a finales de los años 30, hasta -inclusive- muchos meses después de concluida la II Guerra Mundial, con el asesinato de millones de ellos, tanto en las mismas calles de manos de quienes habían sido sus propios vecinos, como fue público y notorio en los campos de concentración diseminados por toda Alemania y los territorios ocupados por el nacionalsocialismo, entonces bajo la égida de Adolfo Hitler, tendencia política que aún sigue muy viva y al acecho de la mano del gran capital transnacional, bajo el silencio sepulcral de nuestro mundo "occidental y cristiano", acerca de lo cual es mucho lo que pudiéramos narrar, dada la abundante bibliografía que existe sobre el tema.

Aplaudimos y damos todo nuestro apoyo a la orden del Presidente Nicolás Maduro de darle cacería y con carácter de urgencia, a ese grupo de damas (desconocemos si allí participaron personas del sexo masculino), con la finalidad de que sean llevados sus integrantes a la justicia y castigados con todo el peso de la Ley, pues se trata de una decisión que debe ser acatada en el término de la distancia.

Es una obligación indeclinable del Estado impedir que este brote de odio nos lleve a repetir no solamente el horror de la vieja Europa del nazi fascismo, sino el de las otras atrocidades que se vivieron, por ejemplo en Indonesia en 1964, donde fueron asesinados en pocos meses más de un millón y medio de militantes y/o simpatizantes del partido comunista de ese país asiático, o en Ruanda, donde en 1994, en menos de cien días fueron bestialmente asesinadas casi un millón de personas de la etnia Tutsis por parte de sus hermanos de la etnia Hutus, por razones políticas y más aún religiosas y para no extendernos demasiado, pues esos crímenes de odio, por razones raciales se siguen cometiendo en los Estados Unidos y hasta no solamente por parte de agrupaciones civiles, como ocurre con el Ku Klux Klan, sino por las propias policías en la casi totalidad de las policías estatales contra los afrodescendientes y latinos, en particular si éstos son mexicanos.

En tanto no haya justicia, repetimos esta verdad del tamaño del universo, no habrá paz y esos crímenes de odio no cesarán, por ello es inaplazable que todos estos atropellos reprochables y totalmente condenables que los venezolanos hemos tenido que vivirlos y padecerlos con horror en este último tiempo, tienen que ser castigados con las penas más severas que contemplan nuestras leyes.

No olvidar jamás que de los gritos exasperantes abusivos de irrespeto, sin límite alguno, a una agresión física y hasta el asesinato, hay sólo una distancia demasiado pequeñita…

rioliverr@gmail.com

Sobre las posibles sanciones económicas de Trump

Por Damián Alifa

El pasado 17 de julio el presidente Donald Trump anunció la aplicación de “fuertes sanciones” económicas contra Venezuela si ésta lleva a cabo las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente. Las declaraciones de Trump resultan similares a las emitidas por Colin Powell y de Condoleezza Rice, ambos Secretarios de Estado en la primera y segunda Administración Bush respectivamente. Asimismo, nos recuerda al infame decreto presidencial del 2016, en donde el ex presidente Barack Obama declara a nuestro país como “una amenaza inusual y extraordinaria” para los Estados Unidos. Sin lugar a dudas, las declaraciones de Trump se suman a la política injerencista del establishment norteamericano contra el gobierno venezolano.


A solo días de los comicios electorales en Venezuela el Departamento del Tesoro ha sancionado a trece altos funcionarios del gobierno bolivariano. Este tipo de sanciones ya fueron aplicadas durante la gestión de Obama. Sin embargo, la amenaza de emprender nuevas sanciones, esta vez económicas contra el país, amerita que valoremos a profundidad la situación actual de las relaciones comerciales entre ambos países y cómo afectarían a Venezuela de cumplirse las amenazas injerencistas de Trump.

Para nadie es un secreto que las exportaciones petroleras representan nuestro ingreso más importante. En este sentido, muchos analistas consideran que las sanciones económicas contra Venezuela estarán orientadas en esta área. Es importante tomar en cuenta que según el informe de junio 2017 de la Monthly Energy Review Venezuela le suministra a los Estados Unidos un promedio de 764.000 barriles diarios. Esto convierte a Venezuela en la tercera fuente de importaciones petroleras para los EEUU. Asimismo, es necesario indicar que alrededor del 60% de las exportaciones venezolanas están destinadas al vigoroso mercado del continente asiático, particularmente para China e India.

No obstante, es bien sabido que una parte importante del petróleo enviado a China está destinado a cubrir las cuotas del servicio de deuda contraída con esta nación. En consecuencia, el mercado norteamericano al cual se le vende alrededor del 20% de nuestras exportaciones juega un papel neurálgico para la economía venezolana. En otras palabras, el flujo de caja de la industria petrolera sostiene una relativa dependencia con respecto a las ventas en el mercado del norte. Si las sanciones de los EEUU se hiciesen efectivas de inmediato las consecuencias serían catastróficas para la ya crítica situación económica nacional. 

Por su parte, para la Administración Trump tampoco parece ser sencillo sustituir de buenas a primeras las importaciones petroleras del país. De los 8.794.000 b/d que importaron los Estados Unidos en julio el 9,74% fue crudo venezolano. Aunado a esto, se debe indicar que en este mes hubo un aumento del 10,86% de las exportaciones de crudo venezolano a los EEUU.  A pesar de las fuertes declaraciones del Senador ultraconservador Marco Rubio, en donde señala que los Estados Unidos pueden sustituir fácilmente las importaciones petroleras de Venezuela “aumentando las importaciones de México y Canadá”, otros analistas son más moderados al respecto. Por ejemplo, en una entrevista al director de Caracas Capital Markets, Russ Dallen, es notorio que a pesar de que el entrevistado recomienda a los EEUU disponer de la venta de sus Reservas Estratégicas de Petróleo para imponer las sanciones contra Venezuela, cuando es interpelado por la periodista sobre las causas de la tardanza en la aplicación de las sanciones, el asesor de la Casa Blanca responde “porque nadie quiere ser el político que suba el precio de la gasolina”.  Resulta previsible que una suspensión abrupta de las importaciones petroleras provenientes de Venezuela tendría consecuencias negativas en el corto plazo para los EEUU.

Se debe destacar que aun cuando las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos se han deteriorado notablemente en estos últimos diecisiete años, las relaciones comerciales se han mantenido relativamente estables, con cambios graduales y para nada sorpresivos. Debido al crecimiento de las tensiones diplomáticas EEUU-Venezuela estos países han buscado reorientar su política en cuanto a la sensible área para ambos: el petróleo. Venezuela en su condición de exportador petrolero ha buscado penetrar nuevos mercados y los Estados Unidos en su condición de importador han encontrado nuevas fuentes de suministro.  Los siguientes datos son ilustrativos al respecto:
Cifras exportaciones de petroleo y derivados venezolanos a EEUU.

Un análisis concienzudo de la política energética de las últimas dos Administraciones de la Casa Blanca podrá comprender las tendencias que llevaron a estos cambios que encuentran su punto de inflexión en el 2008. El presidente G. W. Bush llega al poder en medio de una crisis energética que ponía en peligro la seguridad de los EEUU (declinación de su producción doméstica, alta dependencia al petróleo de la zona en conflicto del Medio Oriente y crisis de la industria petrolera mexicana) ello permite comprender la campaña militar emprendida en función de controlar el Medio Oriente, política expresada por uno de los asesores de Bush como “ponerle la mano al grifo”. Para la gestión Bush era una necesidad inminente garantizar fuentes seguras de suministro a los EEUU, para poder garantizar la supremacía del país frente a sus emergentes competidores China y Rusia.

En este contexto, a pesar de la clara participación del gobierno norteamericano en el Golpe de Estado del 2002 y del paro petrolero del 2003 las relaciones comerciales entre ambos países se mantuvieron estables. Sin embargo, la Crisis Financiera Internacional en el año 2008 afectó intensamente la economía norteamericana, la cual tuvo que enfrentar una drástica reducción de la demanda de hidrocarburos debido a sus altos precios.

El 20 de enero del 2009 Barack Obama asume la presidencia de los EEUU sumido en la más poderosa crisis económica que ha vivido el país desde la Gran Depresión y bajo la preocupación de que nuevos competidores le arrebataran la supremacía económica a su país. Esto llevó a Obama a reformular ampliamente su política energética de cara a los siguientes años. Amparados en la idea del Trilema Energético, la Administración Obama se enfoca en una cambio de la matriz energética sustituyendo el petróleo por otras fuentes de energía allí donde fuera posible. En este sentido, Obama se esforzó por disminuir el consumo petrolero de los Estados Unidos a la par que aumentaba su producción doméstica  no convencional, por medio del método de fracturación hidráulica. La meta era hacer de Estados Unidos un país autoabastecido energéticamente para el año 2017. Aun cuando los cambios en la matriz energética norteamericana dieron resultados positivos en sectores económicos residenciales y comerciales, el sector industrial y el transporte siguen siendo ampliamente dependientes de la energía petrolera. Aunado a esto, la producción doméstica, si bien ha crecido en inmensas proporciones, no ha logrado abastecer la ingente  demanda nacional.

En el An American First Energy Plan (propuesta petrolera del actual presidente de Donald Trump, en su campaña electoral) la meta de un país autoabastecido se replantea para el año 2025. Es importante destacar que la política energética de la Administración Trump se diferencia de la implementada por la Administración Bush, ya que no se trata de un esquema de crisis energética y declinación de la producción doméstica, sino de un “reconocimiento del inmenso potencial de reservas de energía doméstica (…) en los Estados Unidos”. Asimismo, la Administración Trump marca distancia con la política energética de Obama en tanto que no se trata de un cambio de matriz energética que favorezca y estimule la aplicación de energías limpias y renovables en la economía norteamericana, sino que el Republicano Trump plantea  “eliminar políticas perjudiciales e innecesarias, de tales como el Plan de Acción Climática y las regulaciones sobre el Uso de las Aguas en Estados Unidos” e impulsar el consumo nacional de la contaminante industria del carbón. La gestión de Trump se basa principalmente en las esperanzas de un gran crecimiento de la producción interna de petróleo y carbón.

Sacamos a colación todos estos elementos por la necesidad de comprender que los EEUU llevan tiempo tras la meta de prescindir del petróleo extranjero, no solamente del venezolano. El reciente anuncio de las sanciones económicas sobre el país  debe  servirnos como excusa para analizar a mediano plazo las condiciones de la industria petrolera venezolana en el mercado norteamericano.

Ahora bien, si los Estados Unidos disponen de aplicar sanciones inmediatas contra Venezuela debido a la próxima instalación de la Asamblea Nacional Constituyente, el gobierno nacional y la industria petrolera necesitará buscar con la mayor celeridad posible nuevos mercados o extensiones de cuotas en los mercados donde ya suministra, para intentar hacer un pronto control de daños para evitar agravar la delicada situación económica nacional.

Por otro lado, mucho se ha hablado de un posible embargo a la empresa venezolana CITGO en los Estados Unidos, que cuenta con más miles de trabajadores y un capital estimado por la Torino Capital en más de mil millones de dólares. En consecuencia, el poderoso y ultraconservador Lobby petrolero de los Estados Unidos, financista principal de la campaña de Donald Trump, ha visto con preocupación el ingreso de Rusia en el mercado petrolero nacional. Las modestas importaciones de petróleo ruso que surte el mercado estadounidense con 300.000 b/d y la compra de acciones de CITGO de la petrolera Rosneft, tiene bastante inquieto a los empresarios del fracking, los cuales pudieran estar presionando a Trump para aprovechar la oportunidad y embargar a Citgo.

En otros aspectos de la economía, es importante recordar que las importaciones  petroleras de Venezuela ascendieron en el año 2015 a 5.816.000 millones de dólares. Estas importaciones son sumamente importantes para mantener activa nuestra industria petrolera. Según cifras del BCV el 80,1% de las importaciones no petroleras fueron de bienes de consumo intermedio y un 20% de formación bruta de capital fijo. Parte importante de estas importaciones se hace a los EEUU. Una suspensión de la venta de estos insumos por parte de los EEUU podría entorpecer el buen funcionamiento de la industria petrolera nacional. Aunado a esto, Venezuela, en el mismo año importó aproximadamente 22.162.000 millones de dólares en rubros no petroleros. Aunque no se encuentran publicados los datos oficiales sobre las importaciones no petroleras provenientes de los EEUU, durante el 2015, sabemos que en el 2013 Venezuela importó, según cifras del Instituto Nacional de Estadística, 10.539.764.433 US$ FOB, lo que significó un  23,34% de las importaciones totales.

Según la página de la Office of the United States Representative los Estados Unidos exportaron a Venezuela en el 2016 productos agrícolas por el monto de 651 millones de dólares, distribuidos en rubros como maíz, trigo, harina de soja y aceite de soja. Asimismo, los Estados Unidos surtieron a Venezuela en productos químicos y maquinarias. Por su parte, Venezuela no solo le vendió petróleo a los Estados Unidos, también les suministro Aluminio por 113 millones de dólares, productos químicos en 114 millones de dólares y algunos productos agrícolas por 4 millones de dólares, entre otros negocios.

En nuestra opinión, no es conveniente para ninguno de los dos países la suspensión de relaciones comerciales. Para Venezuela los efectos pudieran ser devastadores, debido a que el país enfrenta una grave crisis económica y sus Reservas Internacionales van en picada, descendiendo por debajo de los 10.000 millones de dólares.  Por su parte, para los Estados Unidos las sanciones económicas a Venezuela conllevaría odioso aumento de la gasolina, que afectaría a los trabajadores norteamericanos y contribuiría al ya iniciado desplome de popularidad del presidente Donald Trump, quien en apenas seis meses de gestión ha tenido que enfrentar fuertes protestas populares y que está teniendo un breve lapso de estabilidad política.

Si existe un ápice de sindéresis en la Casa Blanca y el Departamento de Estado, los anuncios sobre sanciones económicas a Venezuela no pasaran de haber sido unas declaraciones airadas del excéntrico y desmesurado presidente. Sin embargo, la sindéresis no ha sido una de las características de la Administración Trump. En consecuencia, si priva la prudencia entre los decisores de Miraflores, emprenderán de inmediato planes contingentes y de mediano plazo para buscar otros destinos para la producción petrolera que se le destina a los EEUU y otros productores que puedan surtirnos de los bienes y servicios que le importamos al gigante del norte. La decisión de ser soberanos amerita comprender la seguridad nacional de manera integral.
daalifa@gmail.com